Monthly Archives: octubre 2005

INCIDENTE DIPLOMATICO CON URUGUAY POR LAS PAPELERAS

INCIDENTE DIPLOMATICO CON URUGUAY POR LAS PAPELERAS

Un “incentivo” para la pelea

El gobierno de Tabaré Vázquez citó a su embajador en Buenos Aires en respuesta a que el gobernador Busti hablara de incentivos para la radicación de las papeleras. Bielsa llamó al embajador en Montevideo.

Cientos de embarcaciones realizaron ayer en las costas entrerrianas una protesta por las papeleras.

 

Por Miguel Jorquera

El lenguaje diplomático suele ser menos virulento que los hechos que expresa, aunque también hay gestos de la diplomacia que son más duros que su propio lenguaje. El llamado “urgente” del canciller uruguayo a su embajador en nuestro país y la convocatoria de Rafael Bielsa al embajador argentino en Montevideo mostraron que las declaraciones del gobernador Jorge Busti –quien afirmó que el gobierno uruguayo tiene “incentivos” para instalar las dos papeleras sobre la margen oriental del río Uruguay– tensaron este fin de semana la relación entre ambos países. Tabaré Vázquez quiere saber si el gobierno argentino opina igual que el gobernador entrerriano, cuyas palabras consideró “un agravio”. Bielsa, en tanto, le envió ayer a los uruguayos la aclaración de Busti, en la que aseguró que su referencia era a las “ventajas económicas” que Uruguay le asigna al emprendimiento. El Consejo de Ministros uruguayo evaluará hoy la respuesta argentina.
La reunión que durante la tarde del domingo mantuvo Bielsa con el embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Meyer, daba cuenta de la magnitud de la crisis. También hubo contactos permanente entre el Palacio San Martín, la gobernación de Entre Ríos y la Cancillería uruguaya. Bielsa tuvo que aplazar su viaje a Nueva York –el vuelo salía ayer por la tarde– para participar de una reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Sobre la mesa, Bielsa y Patiño Meyer tenían las declaraciones que Busti pronunció el sábado en una entrevista radial y que motivaron la convocatoria “en consulta” de los embajadores, las del jefe de la diplomacia uruguaya, Reinaldo Gargano y el extenso comunicado de siete puntos en los que el gobernador entrerriano explica el sentido que le dio a los términos que expresó en esa entrevista, pero en el que también marca su profunda discrepancia con la radicación de las industrias.
Ayer, los medios uruguayos reflejaban “la complicada relación” entre ambos países y reproducían las palabras de su canciller. “Tenemos que conocer la opinión del Gobierno argentino a raíz de las declaraciones del gobernador de Entre Ríos, que constituyen un agravio no sólo al gobierno de la República Oriental del Uruguay en funciones sino también al conjunto de las fuerzas políticas del Uruguay que han estado formando un solo bloque con el gobierno en torno al tema de las instalación de estas plantas. Es un acto de soberanía nacional hecho con los cuidados respectivos hacia el medio ambiente y teniendo las garantías de todo tipo, incluida la instalación de esta comisión binacional”, dijo Gargano.
En tanto, de este lado del río se conocía la explicación de Busti. “El gobierno de Uruguay está dando una interpretación absolutamente equivocada a mis declaraciones y por ello mismo está cayendo en una reacción totalmente desproporcionada con los hechos. El gobierno uruguayo asume sin duda que el concepto ‘incentivo’ en mis declaraciones connota una acción espuria, ilegal o tal vez asociada a corrupción. Sólo así se explicaría la reacción anunciada por el señor canciller de llamar a consulta al embajador uruguayo”, reza el comunicado emitido desde la gobernación entrerriana.
El texto, que lleva el nombre de Busti, insiste con que el gobernador se refirió a los argumentos uruguayos sobre la instalación de las papeleras en la costera Fray Bentos que “definitivamente constituyen incentivos”: “mayores inversiones extranjeras, generación de empleo, impulso a la economía local”. Pero Busti también remarcó que estos incentivos terminan “subordinando a una inversión económica derechos que afectan la necesaria protección del medio ambiente y la propia actividad económica de los pueblos de ambas márgenes del río Uruguay”.
Busti tampoco se mostró huérfano de respaldo: “En esta acción y en esta política, los entrerrianos hemos recibido desde un inicio el total, absoluto y decidido apoyo del gobierno del presidente Néstor Kirchner,transformado en acciones concretas por parte del canciller Rafael Bielsa”. El propio canciller había firmado el viernes junto a la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú un comunicado en que insistía en la “paralización de las obras” de construcción de las plantas de celulosa.
Sin embargo, voceros de la Cancillería confiaron a Página/12 que las comunicaciones de ayer con sus pares uruguayos fueron “cordiales” y consideran que el episodio “no pasará a mayores”. La confirmación será por parte del gobierno uruguayo, que hoy analizará la respuesta argentina en una reunión del presidente Vázquez con el Consejo de Ministros.

Confederación Medica de la Republica Argentina – Federación Medica de Entre Rios

PAPELERAS

El Consejo Directivo se la Confederación Medica de la Republica Argentina del 27-10-2005, hizo suya la postura de la Federación Medica de Entre Rios, ante la instalacion de las plantas de celulosa , en zonas aledañas del Rio Uruguay.

Asimismo ha comunicado esta decisión a las autoridades de la Asociación Medica Mundial, Confederación Medica Latinoamericana y del Caribe (CONFEMEL),al Sindicato Medico del Uruguay, al Ministerio de Relaciones Exteriores , Comercio Internacional y Culto de la Republica Argentina, al Ministerio de Relaciones Exteriores de la Republica Oriental del Uruguay, y solicita a la Organización Panamericana de la Salud (OPS),

Organización Mundial de la Salud (OMS) interceder ante las autoridades correspondientes, a efectos de evitar el deterioro ambiental y como consecuencia de ello la Salud de la población.

Colegio Medico Gualeguaychu

Desde Finlandia

Desde Finlandia

Hola gente… soy Argentino, vivo hace 15 años en Finlandia, su capital  Helsinki… donde la vegetación es tan respetada como la misma  humanidad, llegar a molestar un pájaro!!!! y que sea visto por un vecino, es suficiente para ser denunciado a la policía, llegar a tocar un  trozo de leña en el bosque para hacer fuego, es tan delictivo como para recibir una multa.  Bueno, claro el país es una maravilla, un orden, totalmente protegido por leyes en defensa de la naturaleza, como en ningún lado se pueda imaginar… eso es Finlandia, sede central de Stora Enzo, ese pulpo que intenta… con ayuda de nuestros jefes de turnos instalarse. Es posible que lo logren a pesar de cuanta marcha y contra marcha le hagan, pero si en algo les puedo ayudar desde este lejano punto del planeta, por favor háganlo saber, ya que somos un puñado de latino americanos que estamos con los pelos de punta ante tanto atropello… al mundo, a los habitantes…. a los nuestros. Desde Helsinki los saludo. Adolfo Agüero

Visión del diario “The economist” sobre la problemática instalada

10/10/2005 22:16 Hs.

Papeleras


Visión del diario “The economist” sobre la problemática instalada

El 6 de octubre, el diario norteamericano “The economist” dedicó espacio a la problemática suscitada por la instalación de las papeleras en Fray Bentos. A continuación, Diario El Día reproduce textualmente la traducción de lo publicado por el reconocido medio estadounidense.

Tiempo estimado de lectura:3′ 11″

Traducido por Noemí Adriana Gigena

La batalla de la inversión extranjera

Al otro lado del Río de la Plata, Uruguay no tenia problemas hasta que la economía de su vecino país, Argentina, colapsó hace cuatro años originando corridas en sus bancos. Esto provocó una crisis en la misma economía uruguaya, con una reducción en su PBI del 11% en el 2002. Pero a diferencia de Argentina, Uruguay no declaró el default en su deuda pública ni rompió sus acuerdos. Esa es la razón por la cual en Abril,  Metsa-Botnia, una empresa finlandesa, comenzó a construir la planta de celulosa sobre el río Uruguay en el límite con Argentina. Este mes, la empresa ENCE de España, planea comenzar a construir una planta similar a varios kilómetros de distancia. Con un costo combinado de 1.700 millones de dólares, las dos plantas constituyen las mayores inversiones de capital en la historia del Uruguay  y se espera que produzcan un impulso a su impresionante aunque frágil- recuperación, siempre y cuando la Argentina y sus manifestantes ambientalistas les permitan seguir adelante.


 El gobierno de Argentina se queja de que Uruguay no lo consultó sobre las plantas, que, asevera, contaminarán el río cuya soberanía comparten ambos países. Una comisión binacional se ha convocado para analizar esto, pero su informe no es vinculante. Para disgusto de Uruguay, Argentina está tratando de bloquear un préstamo de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial para solventar el 9% del costo de las plantas. El resultado de esta batalla le interesa mucho al presidente del Uruguay, Tabaré Vazquez y a su gobierno del ala izquierda del Frente Amplio, elegido el año pasado. Vazquez mantiene la política de económica ortodoxa de su predecesor y para desilusión de los activistas ecologistas, ha dado su aprobación a las plantas.  

Las papeleras tienen sin duda una reputación desagradable a nivel ambiental. Quienes se oponen dicen que se deben plantar más de 1 millón de hectáreas de árboles de eucaliptos para proveer a los aserraderos, amenazando al resto de la vegetación local. Además se quejan de que la planta de Metsa-Botnia no usará la tecnología más limpia de producción, lo que significa que puede emitir dioxinas potencialmente carcinogénicas. Pero el valor económico de las plantas es enorme. Su costo  total representa el 11% del PBI del Uruguay y podría agregar un porcentaje de 1,5 puntos por año a su índice de crecimiento.

Sin embargo, se necesitarán aun mas inversiones para sostener la recuperación del país, que hasta ahora ha reducido la tasa de desempleo a un 12%, de un pico de 20% que llego a tener 3 años atrás.

Danilo Astori, el ministro de economía, quiere aumentar la participación de inversión en el PBI a un 20% para el 2010. Pero a pesar de las instituciones y gobierno estables del Uruguay, atraer más proyectos como las fábricas de celulosa a un mercado pequeño puede ser tarea difícil. La opinión pública es hostil a las privatizaciones, está comprometida con la asistencia social y desconfía de la inversión extranjera. El Congreso del Uruguay todavía tiene que ratificar el tratado de inversión bilateral propuesto con Estados Unidos.

Mientras tanto, Vázquez ha estado ocupado cumpliendo algunas de las promesas a sus partidarios. A pesar de tener una relación inflexible con los trabajadores, le ha dado a los sindicatos aún mayores poderes. Le ha ordenado a su reacio ministro de economía, que ya venia peleando con una deuda pública igual al 85% del PBI, que presupueste un aumento en educación así como en el programa antipobreza de emergencia.

Si bien la asistencia social del estado  ha servido bastante bien a la democracia, alguien la tiene que pagar. Los uruguayos esperan que la Argentina no les impida que las papeleras hagan su aporte.

Ya están en Gualeguaychú la comitiva de la oficina de la ombudsman

 

Una comitiva de entre 8 y 10 funcionarios de la Oficina de la Ombudsman del Banco Mundial (BM), de nacionalidad Norte Americana, llegaron ayer de tarde a Gualeguaychú, a fin de realizar una auditoría in situ, para luego analizar si efectivamente se otorgará financiamiento a las empresas ENCE y Botnia.

La comitiva partió directamente de Washington a Ezeiza y del aeropuerto internacional de Bs. As, vinieron en auto hasta nuestra ciudad.

Tuvieron que reservar hoteles con anticipación, porque la totalidad de las plazas están ocupadas por el turismo. Al llegar al Hotel de la costanera, donde pasaron la noche, un gran cantidad de carteles, que estaban colocados en los obeliscos, les recordó para qué habían llegado a esta remota ciudad de la Mesopotámia Argentina.

El integrante de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, Edgardo Moreyra, confirmó a El Argentino, que hoy por la mañana, la delegación técnica hará un reconocimiento en lancha por toda la zona ribereña, que sería seriamente afectada si el proyecto de las papelera finalmente se concreta.

La recorrida naval comenzará a las 8:30, donde la comitiva saldrá del puerto de Gualeguaychú y recorrerá el Río Uruguay durante cuatro horas. Durante la recorrida serán acompañados por integrantes de la Asamblea Ambiental y el profesor, Horacio Melo, será el encargado de explicarle a los representante de la ombudsman, la rica  biodiversidad de la fauna y flora que hay en las islas del “Río de los Pájaros”.

Los técnicos se quedarán cuatro días, y realizarán un relevamiento en distintas ciudades del Uruguay, además de mantener distintas entrevistas con los sectores involucrados en esta problemática, donde le van a prestar un especial interés a la reunión que mantendrán con los representates de las firmas de ENCE y Botnia, en la capital uruguaya.

El martes viajarán a Mercedes y Soriano para realizar un sondeo entre la gente de esas localidades, con el objetivo de determinar la impresión de la gente sobre las papeleras. El miércoles se trasladarán a Montevideo, donde se entrevistarán con los representates de las empresas. Su agenda concluirá el jueves, donde se espera la llegada de la ombudsman, Meg Teylor, para que junto al equipo técnico, se reúnan con los integrantes de la Asamblea Ciudadana en el Honorable Concejo Deliberante. Mientras tanto, desde la Asamblea se está llevando a cabo una convocatoria a la ciudadanía para que llene la plaza Urquiza ese día.

Cabe recordar que el 26 de septiembre pasado el gobernador Jorge Busti dio a conocer un fax en el que la oficina del Ombusdman del Banco Mundial informaba que se hizo a lugar al pedido de la comitiva entrerriana acerca de la preocupación sobre la instalación de las papeleras en la localidad de Fray Bentos, y anunció también la presencia de funcionarios de ese organismo en Gualeguaychú entre el 10 y el 14 de octubre para recabar información y luego analizar si financiarán el emprendimiento.

Gobernantes de papel

CONFLICTO INTERNACIONAL POR LAS PAPELERAS

Gobernantes de papel

Un conjunto de organizaciones sociales se pronunció en contra de la instalación de dos plantas procesadoras de papel, en el margen del río Uruguay, porque temen “la contaminación ambiental y los consecuentes perjuicios para la salud“. Preocupa el acuerdo firmado entre Argentina y Uruguay.

(INFOCIVICA, 25 de julio de 2005).- La Red Federal para la Democracia (RDF), integrada por 11 organizaciones de la sociedad civil de 9 provincias argentinas, emitió un comunicado expresando su oposición a la radicación de plantas de procesamiento de pasta de celulosa sobre el río Uruguay, frente a la costa de Entre Ríos.

El río Uruguay, uno de los ríos que enmarca a la provincia de Entre Ríos, es el centro de la disputa entre Argentina y Uruguay. El problema surgió cuando el presidente uruguayo, Jorge Battle, decidió a fines del año pasado, aprobar la instalación de dos plantas de procesamiento de pasta de celulosa en la costa uruguaya del río, a 2 kilómetros al norte del puente internacional General San Martín.

Ahora, el presidente Tabaré Vásquez ratificó el proyecto que promete, según el gobierno oriental,3000 empleos en forma directa e indirecta.

Simultáneamente, organismos no gubernamentales y ciudadanos de ambos países advirtieron que tendrá un impacto contaminante y los consecuentes perjuicios para la salud de la población.

Las dos empresas de papel que podrían instalarse han sido cuestionadas por organizaciones ambientalistas en sus países de origen, España y Finlandia, sobre todo la española, que está sentenciada a cumplir condenas penales y civiles por contaminación ecológica continua en Galicia.

 

En este sentido, la Red Federal para la Democracia manifestó que “la sociedad hoy está debatiendo lo que los gobiernos no han sabido responder. No se puede avanzar en los procesos de habilitar la cuenca del río Uruguay para recibir el traslado de industrias duramente cuestionadas por sus graves impactos sociales, económicos y ecológicos en sus naciones de origen” dijeron las organizaciones parte de la red.

“Lo que más nos preocupa es que el río Uruguay no dispone de un plan con programas y proyectos de protección ambiental y sustentabilidad de la cuenca en el tramo compartido por los dos Estados” dijo Jorge Daneri del Foro Ecologista de Paraná.

Al mismo tiempo, Daneri culpó a “la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), órgano de aplicación del Estatuto del Río Uruguay, como la principal responsable de este conflicto”. Y agrega, “la Comisión ha demostrado ser absolutamente inoperante, profundamente alejada de los procesos de legitimación social y política de los pueblos y sus comunidades” sostiene.

La CARU depende de la Cancillería argentina y sus autoridades son elegidas por los gobiernos argentino y uruguayo. Actualmente, está presidida por Walter Belvisi y el embajador Roberto García Moritán.

Mientras tanto, los cancilleres de Argentina y Uruguay, acordaron el viernes pasado que una comisión binacional se reunirá para pronunciarse en 180 días sobre el impacto ambiental que podría causar el proyecto de instalar las dos plantas de celulosa.

Al respecto, Jorge Daneri se mostró preocupado y dijo que este acuerdo “sin duda, debilita la movilización que logró la sociedad civil de ambos países”. Acerca del informe final que deberá elaborar la comisión binacional, cuyo resultado no será vinculante, opinó que “es contrario a lo que pretendían las organizaciones de Entre Ríos, quienes temen que las plantas perjudiquen el ecosistema de la zona”.

La RFD declaró que los “estudios de impacto ambiental acumulativos no son suficientes, y menos en manos de la Banca Multilateral con los pueblos ausentes. Tampoco alcanza la realización de estudios estratégicos ambientales de la cuenca que nos debería hermanar”.

“Sin tener claro, debatido y construido social y políticamente un plan de protección y sustentabilidad de la cuenca, no se puede seguir poniendo parches. Pero, sobre todo, no se puede avanzar en los procesos de habilitar la cuenca del río Uruguay para recibir el traslado de industrias duramente cuestionadas por sus graves impactos sociales, económicos y ecológicos en sus naciones de origen” termina diciendo el referente del Foro Ecologista.

Al mismo tiempo, la coordinadora del Area de Construcción de Ciudadanía, Virginia Lencina, dijo que “esta situación pone de manifiesto la falta de consulta previa a la ciudadanía, que busca otras formas alternativas para el diálogo cuando los canales institucionales se agotan. Si bien en este caso los actores que ocasionan el conflicto son empresas privadas, el Estado tiene que mediar entre los intereses privados y el bien público. Los ciudadanos, que en definitiva serán afectados por esta decisión, deben ser tenidos en cuenta”.

Según los ecologistas, las plantas son una industria química que, partiendo de chips de madera de eucalipto, producirá pulpa o pasta (celulosa) blanqueada, materia prima para la elaboración de papel. En el proceso, las plantas agregan sustancias químicas, como el dióxido de cloro, cuyos desechos líquidos son contaminantes, pero además la consecuente eliminación de dioxinas y furanos, también contaminantes.

La RFD está integrada por ANDHES, Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales (Tucumán), Fundación FAVIM y Grupo Agora (Mendoza), Fundación FORINS, (Jujuy), Foro Ecologista de Paraná (Entre Ríos), Fundación Nueva Generación Argentina (Santa Fe), GEOS (Córdoba), Participación Ciudadana (Tierra del Fuego), Red Ciudadana Principio del Principio (Córdoba), Ciudadanía Activa (La Pampa) y Poder Ciudadano (Buenos Aires).

Para mayor información comunicarse con Jorge Daneri del Foro Ecologista de Paraná al (0343) 4235311 o al 155113491.

Entrevista con el ministro de Ganadería del Uruguay José Mujica

“Si las papeleras contaminan, el gobierno tiene el compromiso público de dar marcha atrás”

El ministro de Ganadería, Pesca y Agricultura del gobierno uruguayo, José “Pepe” Mujica, concedió una entrevista a EL ARGENTINO para analizar la controversia por las plantas de celulosas.

Es la primera entrevista periodística que un alto funcionario del gobierno de Tabaré Vázquez concede a un medio argentino sobre este tema. Además, Mujica representa un emblema de la memoria histórica que dio sustento al Frente Amplio para llegar a ocupar la primera magistratura en Uruguay. Por eso, no se trata de una voz de un funcionario, sino acaso la de un hombre que tiene sobre su conciencia la importancia de la coherencia de vida.

El encuentro se realizó el miércoles pasado en su despacho ministerial en Montevideo y el diálogo duró casi dos horas. Si bien sostiene que aplicando la tecnología y los controles que se ejercen en Finlandia no habría nada que temer, asegura que al primer indicio de contaminación el gobierno tiene el compromiso público de dar marcha atrás con la iniciativa. Decisión que fue discutida en el propio gabinete del presidente Tabaré Vázquez. Más allá de esta postura, Mujica agrega que no está dispuesto a desangrarse por las papeleras ni a sacrificar la relación de los pueblos por el emprendimiento. Cuestionó también el modelo de forestación, por ser de monocultivo y atentar con la diversidad de la propia naturaleza; aunque asume ahora los costos de la política de los hechos consumados. Con respecto a la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, sostuvo que comparte el cuestionamiento sobre la advertencia de protección al medioambiente y que eso lo obliga como gobierno a hacer las cosas sin margen del más mínimo error. “Si las empresas contaminan, debemos como gobierno dar marcha atrás”, sostendrá en varias oportunidades y reconoció que el veredicto de la Comisión Binacional si bien no será vinculante para los Estados, será un buen convidado de piedra que habrá que poner a consideración. Y advertirá que ser un juntador de votos, al político no le da título de sabio y que por eso hay decisiones que deben tomarse conjuntamente con los científicos. No obstante estas definiciones, quedará claro que su gobierno le dará una oportunidad a las papeleras para que demuestren que no contaminarán el medioambiente como sostienen las empresas en sus países de origen.

-¿Qué lectura tiene sobre la controversia por la instalación de las dos plantas de celulosas en Fray Bentos?

-Es un lío bárbaro. Estoy esperando que pase el tiempo electoral en Argentina para dimensionar el tema. Nosotros, heredamos una ley de promoción de la forestación, que habría que llamarla del monocultivo del eucalipto para producir pulpa de celulosas. Porque la causa original está en su majestad la computadora, que rompió el equilibrio del consumo de papel en el mundo y como en esta parte del mundo la tierra está barata, ingeniosamente el mundo rico decidió financiar y presionar para que se crearan nuevas cuencas productoras de celulosas. El Banco Mundial se puso generoso y se ofrecieron varios lugares. Y como siempre, los latinoamericanos faltos de plata, ni lentos ni perezosos -porque los gobiernos son de corto plazo-, en Uruguay descubrieron que los árboles tenían una posibilidad de corte más acelerada que en otras partes por la conformación del suelo y que la tierra estaba barata y bastante despoblada. Así empieza el Uruguay forestal, que en realidad está mal denominarlo forestal.

-¿Por qué sostiene que Uruguay no es forestal?

-Porque nunca ví que la naturaleza haga el mamarracho de hacer un bosque con una sola especie. Eso es un invento del hombre, para la ecuación de la rentabilidad. La Naturaleza hace las cosas mucho más complicadas. Crea sotobosques con diversidad de especies y todas esas particularidades que tiene el monte nativo. La Naturaleza cree en la diversidad y en los equilibrios permanentes y el hombre rompe con eso.

-¿Cómo se entiende que un gobierno “progresista” como el suyo, hoy se encuentra ejecutando un anuncio del neoliberalismo?

-Creo que las pilas están muy cargadas, pero no he visto ninguna manifestación popular que sostenga que se renuncia al uso del papel. No he visto levantar en el planeta la consigna “Arriba los dedos, abajo el papel”. Todos vamos a seguir usando papel y en algún lado hay que producirlo. Entonces compro papel, pero que se haga en otro lado, donde los que se embroman sean otros, me parece que no es defendible como argumento. Si considero que la producción de pasta de papel es tan negativa que no se tiene que solventar, no debemos consumir papel.

-Pero, de lo que se trata es que se produzca sin afectar al medio ambiente.

-Tecnológicamente eso es posible, porque en Finlandia el problema está resuelto. Las inversiones para corregir son caras, y ese es el problema.

-¿Quiere decir que el gobierno seguirá adelante con estos emprendimientos, pero está preparado para cerrarlos en caso de contaminación?

-Si, por supuesto que sí. El gobierno las tiene que eliminar si generan el menor problema al medioambiente. Esto está hablado al máximo nivel de gabinete. Lo que deberíamos exigirnos entre todos, es crear un tribunal técnico del Mercosur. En la cuenca de los grandes ríos tenemos que crear un organismo que sea eminentemente técnico y que tenga la preocupación de que se cuiden todas las aguas. Hay una parte de las manifestaciones de Argentina que me cae muy bien y es la parte que nos obliga a no perder el tiempo en el tema de los controles. No nos podemos permitir hacer macanas. Algún día los finlandeses y los gallegos se van a ir, y los pueblos y el río seguirán en el mismo lugar. En todas partes de la tierra hemos trabajado mal con la Naturaleza y es hora de cambiar.

-El pasado siempre dice cosas que interesan al futuro. Teniendo en cuenta los antecedentes de estas empresas, tampoco hay demasiadas garantías de que vayan a cumplir con el precepto de no contaminar.

-Los finlandeses son prolijos. En el pasado papelero de España hay cosas lamentables y las sabemos. Si estas tecnologías no cuidan el medioambiente se tendrán que ir. Esto es como en la industria del cemento. Hay que gastar en los filtros para no dañar el aire, sino se invierten en filtros, se ahorrarán mucha plata, pero no se podrá vivir en el pueblo. Ya nos pasó. Por eso, el Estado tiene que tener una actitud francamente policial y de controles sistemáticos. Con la presión regional y la importancia del agua, y la opinión pública tanto de Argentina como de Uruguay -que también está preocupada por esto-, no hay margen para el más mínimo error.