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LA ESTRATEGIA PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE DE GUALEGUAYCHÚ Y LOS IMPACTOS DE LAS FÁBRICAS DE CELULOSA DE FRAY BENTOS

LA ESTRATEGIA

 

PARA EL

 

DESARROLLO SUSTENTABLE

 

DE

 

GUALEGUAYCHÚ

 

  Y LOS IMPACTOS  

   DE LAS

 

FÁBRICAS DE CELULOSA

DE

 

 FRAY BENTOS

 

 

 

 

 

 

 

 

ASAMBLEA CIUDADANA AMBIENTAL DE GUALEGUAYCHÚ

 

GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS

 

Febrero 2006

LA ESTRATEGIA PARA EL DESARROLLO SUSTENTABLE DE GUALEGUAYCHÚ Y LOS IMPACTOS DE LAS FÁBRICAS DE CELULOSA DE FRAY BENTOS

                                                                                   

Este documento es producto de un esfuerzo colectivo coordinado por el Dr. Héctor Sejenovich, asesor de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú (ACAG) y profesor de la Universidad de Buenos Aires y de Luján, que contó con la colaboración de la Provincia de Entre Ríos. Han participado numerosos técnicos; docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Luján, de la Universidad de Buenos Aires, de la Universidad de la República (Uruguay) y profesionales integrantes de la ACAG; con el objetivo de analizar y estimar  cualitativa y cuantitativamente los principales efectos que tiene sobre el desarrollo de Gualeguaychú el establecimiento de las fábricas de pasta de celulosa. Con este carácter muchas de las hipótesis aquí afirmadas fueron desarrolladas y analizadas durante un proceso de menos de tres meses. Como puede apreciarse este es un tiempo extremadamente corto a efectos de generar toda la información necesaria. Sin embargo se elaboraron metodologías especiales para la obtención de datos. En el caso de los recursos naturales se elaboraron correlaciones mensuales a lo largo del año pasado de las imágenes satelitarias donde se pudo determinar productividad primaria neta. Asimismo, para tener un buen análisis terrestre, se realizaron inventarios expeditivos de flora. En el análisis económico y social la Dirección de Estadística y Censos de la Provincia elaboró cuadros especiales para Gualeguaychú en relación con su estructura socioocupacional registrada en el Censo de 2001. Se realizó además, una encuesta social sobre opinión del problema planteado, y se elaboró un cuidadoso análisis de la bibliografía existente y de la opinión y aportes de los informantes calificados. Se obtuvo la contribución de técnicos de Gualeguaychú que conocen y han investigado sobre la región. Se logró reunir un cúmulo de cifras y datos que muestran las interacciones sociedad naturaleza en los procesos de transformación positiva para el desarrollo sustentable. También se analizaron los efectos negativos que pueden llevar a la contaminación y destrucción de los recursos naturales del área. .   Se adjunta a continuación una lista de colaboradores de este trabajo a los cuales se agradece especialmente con el criterio que se trata de un trabajo colectivo en la lucha por las mejores condiciones sociales   y solidarias de vida del pueblo argentino y uruguayo.

 

Guillermo Luciano (Economista), Horacio Melo (Profesor en Geografía), María de los Ángeles Figún (Profesora en Geografía Gustavo Rivoller (Analista de Sistemas), Fabián Moreno Navarro (Abogado), Martín Alazard (Médico), Liliana Rithner (Bióloga), Osvaldo Mousou (Ing. Agrónomo), Gustavo Pirovani (Arquitecto), Beatriz Slutzky (Dra. en Alimentos), Alejandro Rizzi (Ing. Industrial), Victoria D’hers (Lic. en Sociología), Yanina Fasano (Téc. en Información Ambiental); estudiantes de Licenciatura en Información Ambiental de la Universidad Nacional de Luján: Alejandra Valverde, Sonia Cabrera, Martha Yuse, Laura Domínguez, Andrea Irrazabal, Mariana Arrazubieta, Yamila Rearte, Leonardo Moreno, Mariana Méndez, Leonardo Juber, Carolina Leiva, Gerardo Castro; Adriana Zermo, estudiante de Licenciatura en Sociología en la Universidad de Buenos Aires.

Agradecemos además a Gabriel Moguilner. Subsecretario de Medio Ambiente, Graciela Bevilacua Directora de Estadística y Censos de la Provincia de Entre Ríos. Dirección General de Recursos Naturales, Forestación y Economías Alternativas Ing. Agro. Conrado Ramón González.


 

 

 

CAPÍTULO 1. Introducción y Resumen

 

La importante crisis económica, social y ambiental por la que ha atravesado Argentina y de la que está dando los primeros pasos de reactivación, ha repercutido en el departamento de Gualeguaychú, que tomó la decisión a través de sus diferentes sectores sociales y sus gobernantes de emprender un desarrollo sustentable. Para tal objetivo movilizó su capital productivo manifestado en sus recursos naturales, su infraestructura desaprovechada, y los grandes contingentes de población subocupada o desocupada.

 

Dentro de este camino, que lo está transitando con éxito, se encuentra con un escollo sumamente grave que impediría mantener su tasa de crecimiento y que incidiría en la adopción de un sendero regresivo. Se trata de la instalación en la ribera uruguaya de dos complejos celulósicos, los cuales generarán tales impactos negativos sobre la costa argentina que cualquier evaluación imparcial que los asumiera podría invalidar el emprendimiento. El proyecto sólo es factible no asumiendo las sensibles externalidades negativas existentes.

 

La actual mejora agrícola, que ha representado un nuevo factor de reevaluación de la producción, y el intento de generar un ordenamiento ambiental del territorio, han promovido la elaboración de acciones que tienden a una utilización integral de los ecosistemas, así como a aprovechar todas las fuentes de materias primas y energías conocidas y poco conocidas y/o utilizadas en el mercado nacional y en el mercado internacional. A su vez la creciente demanda de participación popular, naciente en la progresiva desconfianza en las instituciones representativas, las que eclosionaron en Diciembre del 2001 en toda Argentina, ha llevado a una denodada acción en la ciudad de Gualeguaychú tendiente a mejorar los niveles de participación. Elaborando una Estrategia de Desarrollo de manera conjunta entre el Pueblo y las instituciones, a partir del manejo integral de los recursos naturales y el hábitat.

 

Sobre esta base se elaboró el “Plan Estratégico de la ciudad de Gualeguaychú” [1] que tenía como objeto “construir con todos los integrantes de la comunidad un plan de desarrollo local a largo plazo”.

No sería un plan tradicional ya que trataba de ser lo mas integral posible, intentando incorporar las experiencias teóricas y prácticas de los diferentes sujetos sociales y ciudadanos de Gualeguaychú, sus intereses y aspiraciones. Es por ello que se mencionaba que sería un plan donde se consideraban múltiples dimensiones (económicas, sociales, políticas, institucionales y culturales), es decir “todos los aspectos de la vida de la ciudad” permitiendo la consideración del empleo, el ingreso y, especialmente, la característica del territorio, “que no es solamente un espacio físico sino también una construcción social”. Justamente en esta construcción social interactúan lo ecológico, lo social, económico, cultural y político.

 

Para estos fines era necesario considerar la sustentabilidad ecológica conjuntamente con la económica y la social.

 

Por la sustentabilidad ecológica se entendía el uso de la naturaleza y las tecnologías que permitieran la maximización de la producción, del aprovechamiento y del uso integral; y la minimización de la degradación, del desaprovechamiento y del uso parcial de los ecosistemas y recursos. La sustentabilidad económica surgía de considerar todos los costos incluyendo los de la reproducción de la naturaleza, y todos los beneficios, incluyendo los del manejo integral.

 

La sustentabilidad social se buscó tratando de lograr, a través de  la orientación social de la producción, la satisfacción de las necesidades esenciales de la población y su elevada participación en las decisiones esenciales del desarrollo.

 

La concreción de estas tres sustentabilidades y la dinámica que ya tenía el proceso socio-productivo-ambiental de la localidad, aseguraba el cumplimiento de tasas optimistas de desarrollo. El importante desarrollo turístico y agrícola iba cimentando las bases para un crecimiento más integral y permanente. Sin embargo, el embate derivado de los significativos impactos ambientales que serían provocados por el funcionamiento de las papeleras a instalarse en Uruguay lleva a la exigencia de demostrar fehacientemente que el daño ambiental  y el lucro cesante que se generarán pueden ser de tal significación que opaque toda la inversión que se había programado.

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Es por eso que se ha elaborado este documento donde se pretende analizar y discutir parcial o totalmente:

 

1.      Que el impacto de las papeleras a instalarse sería grave y permanente.

Esto se lo demuestra en los modelos de difusión de las emanaciones que se analizan teniendo en cuenta al río y a las diferentes ecozonas (zonas razonablemente homogéneas) donde se absorben. En no más de 12 años quedará indisponible un área de 40 kilómetros alrededor de las empresas (215.047 hectáreas) para producir alimentos durante los siguientes 28 años que se mantendrán las empresas celulósicas, además de los diez años posteriores que llevará el restablecimiento del ecosistema.

 

2.      Que el daño ambiental y el lucro cesante superará el monto admisible para una  inversión. En cada una de las ecozonas se analiza el potencial del manejo integral y sustentable sin pérdida de biodiversidad, sus costos y sus beneficios, así como el lucro cesante con que es afectado, llegando el mismo aU$S 691.142.864, lo cual debe unirse al lucro cesante del turismo de U$S 133.333.333, el daño emergente del valor de la tierra U$S 172.037.600, el daño emergente del valor de las casas U$S 320.000.000 y el daño en la salud que significa U$S 68.726.000, totalizando aproximadamente U$S 1.385.000.000. Todo lo cual reduce y anula la ganancia delas empresas haciéndolas inviables, si se asumen las externalidades negativas generadas. En el cuadro número 1 se sistematiza el Lucro Cesante discriminado por recurso y por ecozona.

 

3.     

 

El lucro cesante de los ecosistemas fue calculado por el efecto que generaba la fijación de dioxinas en procesos que en general comienzan en el año diez en forma diferencial por ecozonas y por recurso (flora, fauna, agua, suelo, aire, conservación de cuenca, conservación de biosfera y paisaje). Este efecto, según los casos, reducirá o anulará la productividad de cada uno de los recursos bióticos, generando el siguiente lucro cesante:

 

ECOZONA

PESOS

DÓLARES

SELVA EN GALERIA Y RÍO 

456.448.527

152.149.509

MONTE SEMIXERÓFILO

653.632.140

217.877.380

AGROECOSISTEMA

364.293.928

121.431.309

AGROSILVOPASTORIL

599.054.357

                      199.684.785
TOTAL ECOZONAS                  2.073.428.952                       691.142.864

Cuadro nº 1: estimación del lucro cesante de las ecozonas. Elaboración propia.

    

4. El lucro cesante del turismo está basado en la determinación de un período de 10 años a partir del año 3 hasta el año 13. El total es de U$S 133.333.333. Se supone que en ese período se debe reestructurar la actividad turística.

 

5. El daño emergente de la tierra se lo elabora sobre la base de estimar en U$S 2.000 la hectárea, de tener en cuenta que la zona afectada en un radio de 40 km. de la fábrica es de 215.047 hectáreas y de considerar la desvalorización en un 40% según encuestas de rematadores, por ello la suma llega a U$S 172.037.600

 

6. El daño emergente a la salud es de $ 206.180.000 lo cual significa U$S 68.726.666. A esta cifra se llega considerando el mayor número de casos de cáncer (que surge de un modelo de dispersión y de las cifras del OMS aplicadas a una población como la de Gualeguaychú) para lo cual se parte de un gasto de $ 60.000 por paciente por día, agregándole  los días no trabajados, lo cual llega a un subtotal de $ 1.435.000 que en 20 años es de $ 28.700.000. Además esto implicaría la necesidad de construcción de un nuevo hospital. Y los gastos relativos a otras enfermedades relacionadas con el sistema endocrino, el sistema inmunológico, la conducta neurológica generadas por el efecto acumulativo en 20 años de las dioxinas. Se considera que la ingesta de 136 grs. de carne por día progresivamente contaminada logra rebasar las defensas de al menos 29 personas por año en una población de 80.000 habitantes.

 

7. La sumatoria de todos estos elementos (daños emergentes y lucros cesantes) llega a la cifra de U$S 1.385.239.863

 

8. Existen muchas otras alternativas para el manejo integral y sustentable de las plantaciones forestales que no consisten sólo en su utilización como materia prima para la industria del papel, y que en todo caso, este empleo es la alternativa que menos mano de obra concentra y es, por lejos, la menos rentable. Para ello se desarrolla un capítulo forestal donde se discute el tema.

 

9. La pérdida de calidad del paisaje. Se prevé un aumento de la nubosidad y una nube permanente ubicada sobre las chimeneas del emplazamiento papelero. La diferencia de temperatura de las emanaciones gaseosas y su gran altura lleva a determinar que los fenómenos que acontecen en otras papeleras se van a hacer presentes en la focalización de nuestro estudio.

 

10.  La pérdida de calidad del aire, con los vientos hacia Gualeguaychú provenientes de la localización de las papeleras. Se ha investigado la orientación de los vientos demostrándose que las exposiciones anuales de los vientos desde la fábrica hacia la población es de no menos de 60 veces al año. Habrá por lo tanto olores desagradables, disminución de la transparencia del paisaje y un posible efecto depresor de la producción vegetal.

 

11.  La pérdida de calidad del agua por efectos tóxicos acumulativos que en un plazo mediato o no, traerán la disminución de la producción pesquera.

El documento respectivo muestra que los efectos que se generarán en los peces, especialmente el sábalo, harán indisponer su consumo en plazos muy reducidos.

 

12. La morbilidad por el incremento de alergias respiratorias y afecciones pulmonares y muchas otras enfermedades aún más graves hoy se pueden evidenciar en gran parte de la población cercana a los establecimientos fabriles papeleros en diferentes partes del mundo. Se ha elaborado un capítulo especial, que a pesar de que no se cuenta con las cifras deseadas se puede inferir de las existentes y de estudios parciales la situación delicada por la que puede atravesar la región, en sus condiciones de salud.

 

13. Una importante perturbación a la diversa fauna mamífera incluyendo la actividad pecuaria (producción de pieles, carnes y cueros), avifauna (producción de paisaje) y melíferos (productos primarios en general y producción de miel en especial). Esta posible perturbación se está haciendo presente en el nivel de precios que consiguen los productos de la zona en el exterior.

 

14.  Una pérdida de calidad climática, dado que el emplazamiento papelero tiene declarada una producción anual de gases de efecto invernadero de significativa importancia que nos ha requerido a estimar las hectáreas necesarias que deberían forestarse a efectos de balancear el efecto negativo sobre la biosfera.

 

15. El ingreso a la zona con transporte y producción de 143.762.000 kg por año de sustancias químicas cuyo derrotero no se esclarece fehacientemente.

El riesgo de accidentes que lleve a estos materiales a situaciones catastróficas es todavía muy alto. Debe organizarse especialmente a la población al respecto. Esta es una medida preventiva que no se tiene en cuenta en toda la extensión de las consideraciones y que la delegación argentina ha destacado. También se ha elaborado un capítulo de Riesgo aplicado al transporte, al hábitat y a la salud.

Todo otro tipo de riesgo a la salud causado por una industria química de las mayores dimensiones a nivel mundial dentro de su tipo.Este riesgo irá acompañado de un incremento de la estructura y gastos de la salud pública y defensa civil, que pueda hacer frente a esta problemática no contemplada hasta el momento en el presupuesto del Estado, en sus tres fases. Al respecto se ha desarrollado un capítulo especial sobre salud y su valorización.

 

16.  Todo deterioro de la infraestructura (edificios, rutas, puentes, equipamientos), que reduce su valorización de mercado.

 

17.  Que las propiedades privadas se expondrán a una disminución de su valor en el orden de un 40% aunque naturalmente que dependerá su ritmo de todas las circunstancias que rodeen a los hechos.

 

18.  Efectos perniciosos por el destino de uso de las tierras que se orientarán a la utilización exclusiva para celulosa de los bosques implantados en Argentina, teniendo en cuenta que en la actualidad gran parte de estas plantaciones se dedican a actividades productivas de mayor sustentabilidad. En el capítulo dedicado al análisis de la actividad forestal se plantea esto, y se señala el deterioro que se generaría si este ejemplo es seguido por muchos otros. Naturalmente, no podría extraerse de estos hechos elementos que sirvieran para cobrar el lucro cesante, pero son sin duda elementos que afectan las tendencias más claras hacia el desarrollo sustentable.

 

19.  Deterioro de la infraestructura vial al transportar materia prima, productos terminados y productos peligrosos en proporciones muy superiores a las que estaban programados cuando se construyeron los caminos. Esto constituye un aumento en cuanto a riesgos de accidentes, derrames y afecciones a la salud. Sobre la base del costo de la infraestructura se determinará el valor de los proyectos de compensación y con ello se podrá explicitar las tareas y obras que serán necesarias para mantener la misma.

 

20.  La capacidad de carga del río Uruguay se vería colmatada con la instalación y puesta en funcionamiento de las actuales plantas programadas.

 

El logro de las sustentabilidades económica, ecológica y social se encontraba en parte facilitado por la significativa interdependencia que el Área de Gualeguaychú posee entre los sectores secundarios y terciarios, con el sector primario, expresada en múltiples y complejas relaciones en sectores productivos como el turismo, la agroindustria, la ganadería y otros. Como se puede suponer esta circunstancia agrava los impactos directos en cada uno de los elementos del sistema para irradiarse al mismo generando impactos indirectos de diferentes categorías.

 

 Gran parte del método general de trabajo está orientada por los aportes realizados tanto a nivel conceptual como metodológico por el Manual de Cuentas del Patrimonio Natural, elaboradas a partir de la consideración de los costos de manejo. (Héctor Sejenovich y Gallo Mendoza). Un detalle de esta metodología se puede consultar en el Manual de Cuentas Patrimoniales del PNUMA – Fundación Bariloche. Existe una primera edición del Manual realizada en forma conjunta entre la Provincia de Entre Ríos y el Consejo Federal de Inversiones. Sólo mencionaremos aquí que aplicando sus principios se consideran ecozonas a territorios razonablemente homogéneos en términos de elementos de la naturaleza y de relaciones ecosistémicas,que pueden ser consideradas como fábricas de la naturaleza con una racionalidad productiva esencial: la maximización de la producción, el aprovechamiento y el uso integral; y la minimización de la degradación, el desaprovechamiento y el uso parcial. Esta racionalidad establece incompatibilidades cuando la racionalidad predominante del mercado no tiene en cuenta las externalidades económicas y sociales que se generan el proceso productivo. El proceso de fabricación (en el sector destinado a la reproducción de la naturaleza) lo realizan las maquinarias naturales como la flora, la fauna, el agua, el suelo, el aire, y la conservación de cuenca, la conservación de biosfera y el paisaje. Las interacciones entre estos elementos y los procesos de captación de la energía del sol y los demás procesos naturales permiten generar una oferta ecosistémica permanente y sustentable, a través de las tareas que realizan el manejo de los diferentes equipos de trabajo (investigación, regeneración, control, participación, etc.).

 

De esta forma las Cuentas Patrimoniales permiten conocer el cuantum físico y monetario de cada recurso, que sumados conforman el patrimonio de las ecozonas y el sector preprimario de la Economía[1]. En la medida que el uso de estas ecozonas se corresponda con la extracción del incremento anual serán sustentables, en la medida que se extraiga una mayor cantidad, se degradarán; y en el caso de una menor cantidad, se desaprovecharán. Esta metodología permite determinar un cúmulo de recursos naturales que no habían sido suficientemente promocionados pero que figuran dentro de las existencias del potencial natural, del saber popular y de su dieta alimenticia. El incremento del empleo y de los ingresos posibilita un mejor desarrollo y la autoconfianza de los sectores populares. Se estaría de esta forma cumpliendo con los objetivos no cuantificados del Plan Estratégico. Todo este bagaje de potencialidades del desarrollo será estimado en cada ecozona y se lo comparará con la degradación que supondrá los efectos de las plantas de celulosa.

Si bien no deberían desperdiciarse las ventajas comparativas que se habían acumulado especialmente con el  turismo, estas actividades deberían constituirse solamente como las líderes de un avance armónico de múltiples sectores, ya que el ecosistema en que se encuentra el departamento es de una significativa biodiversidad.

 

El Plan referido había incorporado gran parte de los elementos que participaban de  un manejo integral pero aún era incompleto en cuanto a las estimaciones de valorización de los procesos y los productos. Debido a ello, siguiendo todas las indicaciones y las decisiones productivas que se habían adoptado, se estiman los efectos que los impactos negativos de la producción celulósica tendrán en las actividades económicas de la región y sus respectivas repercusiones.

 

 

botnia upm gualeguaychu papeleras impacto ambiental

 

1.2.  La zona afectada

 

 

El radio que se aprecia en la imagen satelital, es de 40 km, medida que tomó la empresa Botnia en su estudio resumen de impacto ambiental (Pág. 58). Si bien existen algunos otros factores que justificarían tomar un radio mayor, en función de generar un punto de comparación que nos permita indagar sobre cuestiones comunes para con la investigación efectuada por la empresa, se ha adoptado esta dimensión. Por tal razón, ésta es la distancia que se considerará para la parte inicial de nuestros estudios, tomando como centro de la circunferencia el punto de emisión, que está emplazada a la vera del Arroyo Yaguareté en R.O.U., por posible dispersión de olores característicos. En la leyenda de la imagen se mencionan las distintas ecozonas, objeto de profundización de este estudio.

 

 

 

1.3  Conclusiones Preliminares

 

1.      Los supuestos que se han formulado fueron efectivamente comprobados en este trabajo. En caso que se instale las plantas celulósicas se rebasará la capacidad de carga del sistema natural generándose una contaminación masiva que redundará en serias afectaciones a la salud de la población, a las instalaciones edilicias y a la productividad de los ecosistemas. En muchos casos de fauna se espera la directa afectación de las poblaciones.

2.      El destino celulósico de las plantaciones forestales no es el más económico, ni tecnológicamente el único, ni socialmente aconsejable.

3.      Las plantas celulósicas afectan las leyes elementales internacionales y todos los tratados firmados por Uruguay – Argentina sobre el manejo del Río.

4.      La ocupación, luego de un pico de demanda de trabajadores para instalar las obras, disminuirá irremediablemente. No contemplándose acción alguna para ese momento, asumiendo que la espontaneidad del mercado absorberá dicho embate. Al mismo tiempo, el complejo desplazará sectores muy importantes para la ocupación en la actualidad como el turismo, la pesca y la posibilidad de trabajar en sectores no contaminados lo que le da la posibilidad de exportar.

5.      Ante la negativa de las empresas de suministrar datos se requiere con urgencia montar un observatorio de estadísticas y datos a efectos de controlar los cambios importantes y permitir la implementación de varias iniciativas.

6.      El trabajo actual no sólo evidencia la gravedad del lucro cesante que deberían pagar las empresas, sino también muestra un camino para el desarrollo de potencialidades en los diferentes ecosistemas. Para poder así afincar población productivamente activa y desocupada, y desarrollar empresas de diferente índole que incrementarán la inversión y aumentarán el empleo sobre la base del uso sustentable e integral de sus recursos naturales y el hábitat.

 

 

 

CAPÍTULO 2. La estrategia para el desarrollo sustentable de Gualeguaychú y los impactos de la fábrica de celulosa de Fray Bentos.

 

2.1. El inicio del proceso

 

En el año 2000, agrupaciones ambientalistas del Uruguay denunciaron ante la opinión pública tanto argentina como uruguaya la inminente instalación de una fábrica de pasta de celulosa de capitales españoles (del grupo ENCE, llamada M’BOPICUA), en la ribera del río Uruguay. Más precisamente en la localidad uruguaya de Fray Bentos, en el límite fronterizo con Argentina, distante a 26,5 km. de la ciudad de Gualeguaychú. En el año 2003, fue autorizada la instalación de dicha planta de celulosa en territorio uruguayo. En el año 2004, se autoriza también la instalación de otra planta de celulosa de origen finlandés denominada BOTNIA, ambas separadas por 3,5 Km entre sí y en la misma costa del río Uruguay, produciendo un total de un millón quinientas mil toneladas anuales de pasta celulósica. Significando uno de los mayores emprendimientos del mundo en este ramo a ubicarse en un espacio reducido, en relación a esa escala de producción.

 

Las plantas de celulosa están consideradas a nivel mundial como una de las industrias más contaminantes, por sus vertidos y los daños que ocasionan al medio ambiente. Dada la cercanía entre ambas plantas, y que las dos volcarían sus efluentes en el mismo curso de agua (que además se encuentra su capacidad de carga ocupada en alta proporción como cuerpo receptor de efluentes), aumentan las posibilidades de consecuencias ambientales negativas e  irreversibles en el río Uruguay.

Esta noticia no pasaría de constituir una más, de la muestra de cómo un desarrollo con destrucción permea y domina nuestro actual estilo de desarrollo. Sería además una afirmación de la otra cara del proceso de limpieza que lideran los países desarrollados expulsando sus industrias contaminantes al mundo dominado. Y las prebendas que brindaron los gobernantes uruguayos a las empresas ocupantes sólo demostrarían su compromiso, no con la calidad de vida de la población sino con un crecimiento de actividades productivas que genere la ficción del progreso mientras margina, concentra y destruye la naturaleza. Pero en poco tiempo todo esto cambió. Las empresas desarrollaron acciones que se correspondían con el clima condescendiente que encontraron: eligieron las tecnologías que más armonizaban con el incremento de la ganancia, utilizaron las ventajas comparativas que habían cimentado décadas atrás con iguales regalos del Estado, y finalmente ubicaron las plantas donde minimizaran los costos de transporte de la materia prima, porque como se sabe, esta materia prima, contiene mucho agua y transportar agua no es conveniente para una máxima ganancia. Pero esta ubicación no consideró la cercanía  de la mayor población de la zona y de una infraestructura turística muy significante. En otras palabras, que iban a generar externalidades negativas muy importantes, que podrían incluso, si se las consideraran, invalidar la decisión de la inversión en el lugar elegido. Pero para ello creían contar con el predominio de un criterio y políticas acordes, muy tradicionales, que unía el concepto de progreso con cualquier expresión de la tecnología moderna, en la esperanza de que el derrame del mismo que se experimentaría llegue a su hábitat. No fue así. Los habitantes de las principales ciudades, en especial Gualeguaychú, pusieron en duda esta capacidad de derrame de la gran tecnología, pretendidamente inocua. Comprendieron  lo que estaba en juego y se movilizaron fuertemente para que estos procesos no se dieran, requiriendo ser protagonistas de su futuro. No hicieron más que recordar la acción de sus compañeros conciudadanos y gobernantes de esta provincia que algunos años atrás se unieron en un clamor en contra de la represa del mal llamado Paraná Medio, proclamando al país y a América Latina, “Entre Ríos Sí, Entre Presas No”. Estos habitantes ya descreían en los efectos indirectos beneficiosos de los megaproyectos que anuncian vergeles y brindan infiernos. Hoy estamos ante alternativas parecidas. O participamos activamente para lograr instalar las tecnologías adecuadas que incluyan a todos los habitantes y sectores sociales, que logren utilizar integral y sustentablemente las potencialidades de los recursos naturales y el hábitat o debemos convivir con un ambiente degradado en nuestro propio medio.

Este documento tiene como finalidad contribuir con la población entrerriana para analizar con los avances de las ciencias los efectos directos e indirectos que se generarían con el establecimiento de Botnia- Ence.

 

2.2. Desarrollo sin destrucción: una alternativa posible

 

El avance en la cuestión ambiental a nivel mundial, ha permitido que en todos los procesos productivos se considere en cierta proporción dentro de los montos de inversión, fondos necesarios para lograr una remediación o recomposición del ecosistema dañado por el proyecto. Se acepta así que toda transformación de la naturaleza supone un proceso dialécticamente unido de producción, degradación y desaprovechamiento.

En nuestro medio sin embargo podernos lograr una visión aún superadora de esta tesitura. Como lo dice nuestra ley del ambiente el primer instrumento de política es el de ordenamiento ambiental del territorio, donde se destacan las potencialidades y las restricciones del medio a fin de establecer proyectos integrales y sustentables. El segundo instrumento es el de impacto ambiental. Si mediante el primero logramos una utilización racional de las potencialidades, no necesariamente debemos generar externalidades negativas y destinar fondos para la remediación. Estos fondos más bien deberían financiar el control de la naturaleza a fin de conocer mejor sus ciclos y procesos de reproducción para lograr utilizar al mismo tiempo muchos recursos en forma simultánea maximizando la ocupación de la población y la generación de ingresos.

El desarrollo sustentable trata de maximizar la producción, minimizando la degradación y el desaprovechamiento. Sin embargo en esta inversión no está contemplada ni aún la remediación, por la sencilla razón de que se afirma que no contamina. Este es el único caso a nivel mundial. Es por ello que ubica el complejo productivo en el centro del bosque, al lado del río, junto a un puerto de importación y exportación, obedeciendo solamente la tendencia a minimizar costos y maximizar ganancia a través de reducir los costos de transporte de la materia prima. Todos los efectos transfronterizos que esta planta generaría sobre la población debido a su ubicación simplemente se los ignora. En realidad estamos en condiciones de demostrar que los efectos son graves, muchos de ellos irreversibles y que pueden generar un lucro cesante destacable.

 

2.3. Gualeguaychú, un pueblo pujante

 

Como se menciona en la Introducción, el pueblo de Gualeguaychú tomó la decisión a través de sus diferentes sectores sociales y sus gobernantes, de emprender un desarrollo sustentable. Para tal objetivo movilizó su capital productivo manifestado en sus recursos naturales, su infraestructura desaprovechada, y los grandes contingentes de población subocupada o desocupada.

 

Sin embargo se encuentra con un escollo sumamente grave que impediría mantener su tasa de crecimiento y que incidiría en la adopción de un sendero regresivo. La instalación en la ribera uruguaya de dos complejos celulósicos, generaría un efecto contaminante que se analiza en este estudio.

Ello afectaría fuertemente a los esfuerzos que se venían realizando a efectos de implementar el desarrollo sustentable. Las bases del mismo se establecieron  hace unos años con el “Plan Estratégico de la ciudad de Gualeguaychú”[2][1] que tenía como objeto “construir con todos los integrantes de la comunidad un plan de desarrollo local a largo plazo”.

 

Dicho plan considera múltiples dimensiones (económicas, sociales, políticas, institucionales y culturales), es decir “todos los aspectos de la vida de la ciudad”, permitiendo la consideración del empleo, el ingreso y especialmente la característica del territorio, “que no es solamente un espacio físico sino también una construcción social”. Justamente en esta construcción social interactúan lo ecológico, lo social, económico, cultural y político.

Como ya lo hemos mencionado para estos fines es necesaria la articulación de la sustentabilidad ecológica, económica y social.

La perspectiva del establecimiento de las papeleras, y más aún la realidad actual que muestra un proceso ya comenzado en una de ellas, lleva a la exigencia de demostrar lo significativo de los impactos ambientales que serían provocados por el funcionamiento de las plantas de celulosa. El  daño ambiental y el lucro cesante que se generarán pueden ser de tal significación que opaque toda la inversión que se había programado.

 


[1] Las Cuentas Ambientales de la Argentina Cuentas del Patrimonio Natural y Cuentas Satélites. Instituto de Estadísticas y Censos Ministerio de Economía Unidad de Preinversión 2001/2003  Héctor Sejenovich Coordinador.

“AIRE LIMPIO, AGUA LIMPIA…” Gualeguaychú, un pueblo que lucha y canta.

AIRE LIMPIO, AGUA LIMPIA…” Gualeguaychú, un pueblo que lucha y canta.

La lucha por la no instalación de las “papeleras” tiene historia. Sabe de tiempos de organización, de conciencia construida a todo buscar en libros, en experiencias ajenas, en investigaciones irrefutables. Sabe de niños estudiando y de maestros enseñando, del conocimiento puesto en las calles, en las paredes, en las rutas. Sabe de charlas familiares, de discusiones entre amigos, de comentarios con vecinos. Sabe de un largo y perseverante derrotero durante estos últimos tres años. El puente lleno, del último día del mes de Abril, no fue una casualidad. La movilización de un pueblo, con sus ancianos, sus jóvenes, niños y adultos, fue el resultado, y un paso más, de una lucha constante de hace mucho tiempo. Lucha sin banderas ni partidos, lucha solidaria, conciente y sin descanso por la VIDA. Vida que también tiene que ver con el derecho de los pueblos de asumir el protagonismo en la administración de su patrimonio.

Una lucha con nombres y apellidos, lucha capaz de unir todas las generaciones en una causa común. Lucha que vincula a maestros y a estudiantes, a jubilados y amas de casa, a empleados y a pequeños y medianos propietarios en la defensa de su trabajo e inversiones. Causa, que no admite cuestionamientos y se sostiene desde la convicción de cada uno de que no vale la pena claudicar. Todos saben que no se puede descansar, que el futuro está muy cerca y desespera conocer a “ciencia cierta” de sus posibles padeceres.

El pueblo de Gualeguaychú se muestra unido, construyendo su historia desde cada quien y desde todos. Nadie puede anticipar sus decisiones. Se toman cada día, en “asamblea”, en una horizontalidad que a muchos inquieta porque se escapa a toda lógica de prácticas autoritarias y verticalistas. Redescubre cuestiones esenciales de la democracia y la representatividad.

En cada hogar, en cada familia, en cada tiempo y lugar, seaprende a defender lo propio, a reconocerse en un “nosotros”, a apostar a un buen futuro, a un porvenir que merezca ser vivido. Mientras muchos quieren convencer que el tiempo es el “ahora”, allá hay cientos que creen que el futuro también les pertenece. ¡Qué mejores enseñanzas que estas experiencias cotidianas, para un pueblo que es capaz de resignar momentos personales, dineros y pertenencias de cada uno, porque están convencidos que en definitiva lo de cada cual depende de todos!.

La desconfianza popular fraguada en años de desidia, deserción e inacción de los sucesivos gobiernos, provoca formas de organización autogestionaria inéditas. A partir de ello, los pueblos tienen el derecho y el deber de organizarse porque unidos reivindican la única causa que debería guiar todas las acciones y todas las voluntades, la causa del “bien común” y de la “dignidad humana”, sin distinción de nacionalidades, géneros, credos o ideologías. Estas son acciones políticas y sociales aunque muchos quieran hacer creer que sólo refieren a “problemas ambientales”. Son, definitivamente políticas y sociales, porque conllevan decisiones acerca de qué hacer – o qué no hacer – con la vida cotidiana, con la seguridad, con la salud, con la economía de los ciudadanos. Sabemos que en este capitalismo global los países centrales se liberan de la contaminación a costos mínimos, ubicando sus industrias en países periféricos y empobrecidos. El sólo anuncio de fuentes de trabajo para quienes desdehace años carecen de un empleo estable y bien remunerado suena a “cantos de sirenas”. Para quienes han sido abandonados por un modelo que internamente recrea las relaciones entre centros y periferias, fortalece la lógica de la ganancia a corto plazo a costa de cualquier bien, incluso de la hipoteca del patrimonio social que es el territorio y sus recursos.

¡Qué lamentable que los dirigentes – que llegan al gobierno en brazos de los sedientos de justicia, de los que se manifestaron por hacer realidad la patria grande de Artigas – parecieran trasmutarse en cómplices obscenos de los grandes capitales internacionales. Una vez que llegan al gobierno… ¿no pueden asumir otro lugar que el de subordinación a aquellos que siempre condenaron, transformándose en sus portavoces?. Portavoces del más depredador de los discursos hegemónicos en estas latitudes. El discurso que propone que la naturaleza está fuera de los seres humanos y que, en consecuencia y en nombre del progreso, se la sacrifique para asegurar el por-venir…a unos pocos.

Ciertamente hasta aquí, casi nada nuevo bajo el sol. La historia de la civilización- ya lo sabemos- muchas veces está hecha de barbarie sistemática. Pero lo que no se previó es la resistencia. Contraviniendo los mandatos a la resignación, desde un lugar, desde la escala “local”, surge la lucha firme, consciente y decidida del pueblo de Gualeguaychú que denuncia silencios y omisiones, reivindica el derecho, para sí y para el hermano pueblo de Fray Bentos, a vivir en un ambiente saludable como condición de una vida digna. Y en el medio, arriba, abajo, a los costados y atravesando estos acontecimientos, las diplomacias de ambos países, el presidente Tabaré Vázquez y sus desmedidas declaraciones, el gobierno nacional argentino y el gobierno provincial entrerriano, desbordados por una situación que los puso ante el espejo de sus propias contradicciones. También, el oportunismo de alguna “oposición” desmemoriada, las voces especulativas de gobernadores y políticos argentinos subestimando el problema y magnificado los calificativos, las empresas transnacionales ejerciendo sin reparos la compra de voluntades, adjudicando becas, reparando escuelas, financiando publicaciones, mientras día a día la chimenea crece. La escena se completa con los turistas demorados, los camioneros perjudicados, la diplomacia chilena presentando sus reclamos, los derechos de unos y los de otros, y los pretendidos derechos predominantes del “reino neoliberal” (como al de la libre circulación de la mercancía). Algunos medios de comunicación, especialmente de la capital federal, condenan el extremismo de la medida porque, se sabe, “siempre hay otros caminos”, posición entendible cuando quienes la manifiestan son los creen que la película empieza cuando ellos llegan. En definitiva, el paisaje de un conflicto de época.

Y allí arriba, acá abajo, en el medio, y más allá, un silencio que se hace sentir y que reclama por el paradero de aquellos que han dedicado extensas páginas a escribir sobre la explotación, sobre las asimetrías estructurales, sobre la decantación del capital en países subdesarrollados, sobre el neoliberalismo y la crisis ambiental. Dónde están hoy que los necesitamos transformando sus discursos críticos en prácticas críticas. El silencio es hondo y no se los siente poniendo un oído ahí, donde se concreta lo que enuncian y denuncian, en el cotidiano, en el cuerpo de los hombres y mujeres que resisten por las mañanas y las noches en las rutas, en las páginas de diarios nacionales y locales.

Un pasado reciente nos lleva a evocar la figura del ya fallecido sociólogo francés, Pierre Bourdieu, acompañando a un grupo de productores de queso roquefort de su país, en el rechazo a las políticas comerciales de la empresa Mc. Donalds. Episodio que expresaba categóricamente el conflicto entre las prácticas “globalizadas” de las empresas transnacionales y los intereses de los productores locales. Asistió a cada una de las sesiones del juicio al líder del grupo, José Bové, y se transformó en un impecable traductor capaz de reconocer la magnitud política del acto, su potencia simbólica, e interpelar a sus pares, a la sociedad y al gobierno, convocándolos a transformar el acontecimiento en objeto de debate.

Vale pensar que como allá, aquí y ahora es necesario pasar de la enunciación a la acción directa y comprometida, para poder responder a aquella interpelación de Paulo Freire.. “¿dónde estabas cuando eso ocurría?”.

María Isabel Corfield. (L.C. 12.745.519)

María Amelia Migueles (D.N.I. 16.002.342)

… compartimos con nuestro pueblo la lucha.

RECITAL POR EL NO A LAS PAPELERAS

 

LUGAR:

En el Km 0 de la ruta 136 (Frente al Supermercado Norte).

HORA DE INICIO:

19:30.

PROGRAMACIÓN LOCAL

  • TUKA –TUKA (Cumbia)

  • SÍNTOMAS (rock).

  • GRUPO KIMEY (Folklore)

  • BOCHI RODRÍGUEZ (folklore)

  • FELIPE BOND (Grupo Folklórico)

  • HUGO RASINKE (Folklore Litoraleño)

  • PÁJARO MUÑOZ (Folklore)

  • AUGUSTO ROMERO (Folklore – A CONFIRMAR)

  • MARÍA EUGENIA BLANCO (Tango)

  • HERNÁN ARCHAÑA (Melódico)

  • DEL MISMO BARRO (Interpretado por: CLAUDIA FIGUEROA, LOS HERMANOS PEREYRA Y LA SINCOPADA)

  • CONTRAPUNTO ARGENTINO- URUGUAYO (PAYADA).

PROGRAMACIÓN NACIONAL

Víctor Heredia, Antonio Tarragó Ross y Soledad Pastorutti (no necesariamente en ese orden, el mismo no ha sido confirmado).

 

Habrá servicio de cantina.

Atte. Raúl F. Subías.

Las plantas de celulosa en Fray Bentos R. O. del Uruguay.

A partir de 1987 Uruguay promueve plantaciones de eucaliptos con créditos blandos financiados por el Banco Mundial. Seguidamente en 1994 realiza un sondeo para la instalación de una planta de celulosa en la zona de Fray Bentos y en 1996 surge el proyecto del puerto M’Bopicuá para exportar astillas de eucalipto.

Pero con el acuerdo entre la República de Finlandia y la República Oriental del Uruguay, se conformaría el mayor centro de producción de celulosa del mundo coincidiendo, con el cambio de modalidad Europea que establece el año 2007 como limite para el cese de la actividad en territorio europeo por altamente contaminante.

El tratado fue suscripto en Montevideo el 21 de marzo del año 2002 con el objetivo de intensificar la cooperación económica por veinte años entre los signatarios, estableciendo condiciones seguras para las inversiones de capitales finlandeses en territorio de Uruguay ya que no serán expropiadas, nacionalizadas ni sujetas a medidas que tengan efecto equivalente, excepto por razones de interés público, y contra una inmediata, suficiente y efectiva compensación que incluirá intereses a la tasa comercial, equivaldrá al justo valor de mercado de la inversión expropiada, será expresada en moneda de libre conversión y se garantizará la libre transferencia de los pagos correspondientes.

La explotación forestal

El eucalipto es una especie exótica consumidora de grandes cantidades de agua superficial y profunda, sus plagas, deben ser combatidas con tóxicos peligrosos. En Uruguay lo produce la Compañía Forestal Oriental propiedad de la Botnia y Ence, dueña de otras 50 mil hectáreas que totalizan algo así como 100 mil hectáreas plantadas.

Se prevé llegar a las 205 mil hectáreas que no serán suficientes para abastecer la producción de celulosa de ambas plantas, y esto significa que deberían aprovisionarse además, de madera de eucalipto desde Argentina.

Consideraciones particulares

La finlandesa BOTNIA productora de pasta de celulosa y papel, está asociada con la española ENCE, que produce únicamente pasta celulosa, en Uruguay se unieron para producir materia prima, pasta celulosa, por lo tanto no son papeleras. La celulosa se obtiene de eucaliptos, consecuente con una política Uruguaya de incentivo a la producción forestal desde 1987.

La inversión será de unos 1.800 millones de dólares para las dos plantas, de los cuales 900 millones corresponden a maquinarias fabricadas en la Unión Europea que serán armadas en Uruguay, generando alrededor de 4.000 puestos de trabajo durante el montaje. Cada una de las fábricas de celulosa empleará unos 270 operarios aproximadamente.

El proceso industrial

Para separar el cuerpo sólido que forma parte de las células vegetales, celulosa, que se utiliza para hacer papel, seda artificial, colodión, celuloide y nitrocelulosa, existen tres tecnologías:

  1. Con cloro elemental: es la más nociva, existen en varios países inclusive en la Argentina, pero las fábricas son de dimensiones relativamente pequeñas.

  2. Con dióxido de cloro: la de Botnia en Fray Bentos, sensiblemente menos contaminante que la anterior, pero será la más grande de América y contaminará a gran escala.

  3. Libre de todo tipo de cloro es la más cara y la única con niveles bajos de contaminación. No existen antecedentes de ellas en Latinoamérica.

Consecuencias inmediatas de la BOTNIA y la ENCE:

  1. Salud humana: El proceso “b” de blanqueo Libre de Cloro Elemental (ECF), tecnología dudosa para reducir las emisiones de dioxinas y furanos, libera además cloroformo, ácido clorado, y otros compuestos tóxicos que se acumulan en los tejidos de seres vivos. Más aún, producen grandes cantidades de clorate, herbicida altamente potente que mata plantas y peces. En los efluentes se han encontrado además, compuestos similares a las hormonas esteroidales; que fisiológicamente pueden regular el desarrollo sexual y balance hidromineral de los organismos.

Las dioxinas y los furanos son sustancias que al ser inhalados por los seres humanos y animales, o depositarse en la vegetación y el suelo, introduciéndose en la cadena alimenticia. Algunas de las enfermedades que producen las dioxinas:

Cloragné, hiperpigmentación, hirsutismo, elevación de las encimas hepáticas. Desorden en el metabolismo: de los lípidos, cardiovasculares, nerviosos, urinarios, respiratorios y pancráticos. Polinguropatías, depresión sensorial, síndrome depresivo o neurasténico. Efectos teratogénicos, afecta la fertilidad de la primera y segunda generación, se incorpora a la leche materna.

La dioxina es un agente deformante de los fetos, cien mil veces más deformante que la talidomida. Se acumulan en las grasas animales, y producen cáncer al ser humano.

Dosis inferiores a las asociadas ocasionan alteraciones en los sistemas inmunitario y reproductor endocrino. Los fetos y embriones de peces, aves, mamíferos y seres humanos son muy sensibles a sus efectos tóxicos.

  1. Emisión aérea: Básicamente de dióxido de azufre, nauseabundo olor a huevo podrido productor de la lluvia ácida, dañino para las plantas originando su necrosis, afecta a los ojos y las mucosas respiratorias y es agresivo también sobre distintos materiales como el hierro y acero galvanizado.

  2. La industria de la miel: siendo los sitios tanto de Uruguay como de Argentina un polo generador de contaminación, no podría cumplir con las certificaciones exigidas para este tipo de producto que prohíbe la importación de miel elaborada en estos lugares.

  3. Residuos: alrededor de 30 toneladas de basura sólida contaminada por día.

  4. Recurso agua: Las fábricas utilizará mas de 86 millones de litros de agua por día, vertiendo luego las 2/3 partes con desechos y con altas temperaturas, haciendo desaparecer el agua potable y prácticamente toda la fauna íctica. Las descargas de efluentes líquidos utilizando gas cloro para el blanqueado de pulpa, acarreará dioxinas al agua, que se acumularán en los tejidos grasos de los organismos vivos como peces o aves.

  5. Recurso suelo y economía: La planta para la extracción de celulosa tiene una superficie de ochenta hectáreas; y los eucaliptos sembrados alcanzan apenas para dos años de su consumo, habiendo invadido el área de monocultivos indispensable para la vida de pequeños productores con la secuela de sequías y excesos de agroquímicos.

  6. Régimen jurídico: En caso de que inversores, sufran pérdidas por causa de guerra u otros conflictos armados, estado de emergencia nacional, revuelta, insurrección o manifestaciones en el territorio de la inversión, otorgará en cuanto a la restitución, indemnización, compensación u otros acuerdos, el mismo tratamiento dado a sus propios inversores. Debiendo, en caso de pérdidas sufridas por el inversor provocadas por requisas o destrucción por parte de las fuerzas armadas, una inmediata, justa y efectiva compensación.

  7. Economía: Tanto el predio donde se instalen, como el puerto reciben el tratamiento de zona franca, con exenciones impositivas y arancelarias, además de un régimen laboral de excepción. Existirá un empobrecimiento de las zonas forestales debido a que las empresas van a pagar a los cultivadores de eucaliptos el mismo precio que en el mercado internacional amparadas siempre en los beneficios del lugar de radicación.

  8. Industria no sustentable: De cada diez bobinas de papel de fabricación mundial, solo una se utiliza para impresión de libros, cuadernos, folletos, diarios, recibos, facturas, papel higiénico, de uso sanitario y clínico, etc. Las nueve restantes para el embalaje lujoso de artículos innecesarios que se consumen principalmente en las grandes ciudades.

  9. Miseria del tercer mundo: El papel grueso, con rebordes dorados y relieves en colores para regalos suntuosos en el primer mundo, tienen lágrimas de madres del tercer mundo porque sus hijos contrajeron leucemia por los venenos de las plantas de celulosa.

  10. La contaminación es total: Tanto la explotación forestal de una especie exótica por la demanda de agua que requiere, el uso de plaguicidas altamente tóxicos, producción de celulosa utilizando el proceso industrial con cloro hace que toda la actividad sea contaminante.

  11. Ficción de empleo: Todos los puestos de trabajo durante el montaje serán transitorios, y de los 270 puestos definitivos en cada una de las plantas, serán para trabajadores con calificación técnica, provenientes de otros países. Habrá además un costo social, al caeralrededor de 6000 puestos de trabajo del sector turístico y la pesca artesanal.

  12. Espejismo transitorio: Al principio mencioné la condición de plantas para la obtención de celulosa, insumo para la fabricación de papel, proceso industrial que se realizará en China, similar a lo que sucede con el cultivo de soja en Argentina, que tan solo es forraje para cerdos del país asiático.

  13. Finalmente el principal reclamo de Argentina al Uruguay surge por la violación a tratados internacionales suscriptos, al permitir, de manera inconsulta, la instalación de las plantas contaminantes, que van a hacer uso de las aguas del río Uruguay, un recurso natural compartido, sustentando el país vecino desde el derecho internacional la teoría del “hecho consumado”.

Dr. RAUL OSVALDO CORONEL

Abogado – Gestor ambiental